5 Errores Al Despertar Que Te Perseguirán Todo El Día

Todavía no empezó tu jornada y ya presientes que el día va a ser fatal. Si metiste la pata con temas vinculados con tu salud, tranquilo, aquí te sugerimos algunas soluciones. Resuelve esos errores fácilmente y vuelve a empezar con el pie derecho.

Una mañana en penumbras

Si te caíste de la cama, te duchaste en medio minuto, devoraste el desayuno bajando las escaleras y empezaste con un traspié tu jornada laboral, a duras penas llegarás a ver la luz del sol al mediodía. Entérate que el índice de tu masa corporal puede resultar afectado por la falta de exposición a los rayos solares. Las personas que reciben la luz natural después del mediodía tienen índices de masa corporal más bajos que quienes disfrutan del sol por la mañana.

Entonces, despiértate con tiempo para aprovechar un desayuno al aire libre o, al menos cerca de una ventana, para que tu cuerpo se exponga a la luz del sol. Unos 20 minutos de luz natural matutina te ayudarán a regular tu reloj biológico, nivel de energía, apetito y metabolismo. Corre las cortinas, deja que los rayos atraviesen tu hogar y disfruta del sol antes de salir para el trabajo.

Más seco que un reloj de arena

Si olvidas tomar agua al levantarte, estarás todo el día tratando de contrarrestar esa falta de hidratación. Los niveles bajos de hidratación promueven el mal humor, provocan confusión y sensación de cansancio. El organismo está compuesto por 75% de agua, pero el aire húmedo exhalado, el sudor, la orina y las heces hacen que esa proporción esté en constante disminución.

Hidratándote a primera hora de la mañana conseguirás sentirte mejor, con más energía y  más concentrado, pero además tendrás más fuerza, velocidad y resistencia para tus horas de ejercitación. Comienza el día bebiendo medio litro de agua y estarás yendo por buen sendero.

agua cuerpo

Ejercicios con la panza vacía

Encara tu trote matutino o tu rutina aeróbica sin haber desayunado y tendrás muchas más chances de sentirte malhumorado y perezoso durante todo el día. Está comprobado que quienes ingieren alimentos antes de comenzar su día de trabajo, lo hacen con mejor predisposición y más concentrados que quienes se saltean la primera comida del día.

Aliméntate correctamente al despertar. Consume alimentos ricos en carbohidratos y proteínas y podrás darle a tu cerebro la energía que necesita para funcionar bien durante el resto del día.

Poca proteína

Una porción de avena o una banana en el desayuno puede hacerte sentir satisfecho por una par de horas. Pero si pretendes esperar hasta el almuerzo —o la cena— para completar los requerimientos proteicos de tu organismo, difícilmente conseguirás esa masa muscular que pretendes. Sólo consumiendo 30 gramos de proteína en cada una de las comidas, podrás adquirir una tasa de síntesis proteica muscular mayor. Esto significa que tu cuerpo estará preparado para construir y reparar el tejido muscular.

La manera de maximizar la capacidad del cuerpo para utilizar la proteína en la reparación muscular, es aportándole al menos 30 gramos de proteína por comida. De esta manera, tu organismo estará generando masa muscular durante todo el día. Anímate a batir 2 huevos y 2 claras, y disfruta de un desayuno proteico complementado con media taza de avena, para comenzar el día.

huevos batidos

Malhumor

Si desgastas tu energía matutina despotricando contra el tráfico de camino al trabajo, te sentirás pésimo al llegar. La manera en que experimentes el viaje, determinará tu desempeño laboral.

El recorrido diario debería llenarte de energía, renovar tus ideas y prepararte para tener un gran día. Intenta probar estas estrategias: escucha tu grupo de música, programa de radio o banda sonora preferida; si no conduces, aprovecha para disfrutar reproduciendo todos esos videos o fotos que tienes almacenados en tu celular; lee un libro; haz planes con tus amigos; comienza a idear algún gran cambio en tu vida.

Repara algunos de tus errores matutinos más frecuentes y podrás comenzar tu día sin arrastrar esas consecuencias indeseables.